sábado, 30 de abril de 2011

Cuando la magia comenzó

[Una foto con mi nuevo/no tan nuevo libro de la Piedra Filosofal, ya que el primero esta deshojado y ha sido guardado como reliquia invaluable]

Recuerdo la primera vez que el nombre de "Harry Potter" vino a mi. Tenía 10 años y desde entonces me encantaba devorar libros, por lo que mi papá me compró el primero de una serie que tenía mucho éxito y se lo habían recomendado: este libro fue, por supuesto, la Piedra Filosofal.

En cuanto lo abrí, mi vida cambió. Comencé a leer y conforme avanzaba ya me era imposible soltar el libro. Simplemente, quedé cautivada. La historia del huérfano que vive en un mundo totalmente ajeno a él para después descubrir que es un mago y entrar al universo mágico me transportó junto con él a vivir estas aventuras, llenando mi vida de la más pura y hermosa magia. Desde ese momento decidí que acompañaría a Harry en su travesía.

En una semana lo terminé y esperé ansiosa a que me compraran los demás libros de la serie. Mientras tanto leía una y otra vez el primer libro.

Cuando recibí los otros 3 no cabía de la emoción. Los devoré sin compasión, adentrándome cada vez más en la historia, experimentando un sin fin de emociones con cada capítulo. Los leí una y otra vez, hasta que los aprendí de memoria. Creo que está de más decir que ya era una Pottermaníaca desde entonces.

Después mi emoción llegó a un nuevo nivel cuando esperaba el estreno de la primer película de la saga. Lo primero que pedí a mi madre era una bufanda de Gryffindor para ponerme en el estreno (bufanda que jamás terminó, por cierto) y contaba los días, gritaba cuando veía un promocional en la calle o en la televisión. En la sala de cine, pude ver los pasajes del libro que imaginaba en mi cabeza frente a mis ojos, algunas cosas variaban, pero en esencia era la misma magia que me había atrapado en cuanto leí el primer capítulo; recuerdo que en cuanto escuché los primeros acordes de Hedwig's theme comencé a llorar, gritaba "Go, Go Gryffindor" en el partido de Quidditch, lloré cuando Harry encuentra el espejo de Oesed, sufrí con las pruebas que tuvo que afrontar el trio para llegar a la piedra filosofal, y sentí temor al ver a Voldemort por primera vez fuera de mis pesadillas.

Después de este mar de emociones de 2 horas aproximadamente, la última frase terminó conmigo "No voy a casa, no realmente" era una invitación a regresar a aquel lugar en donde de verdad mi vida se llenaba de magia.

9 años han pasado desde aquel entonces y mi amor por esta maravillosa historia ha ido creciendo junto conmigo.

viernes, 29 de abril de 2011

Potter-Melancolía acumulada

[Hace mucho que dejé de escribir aquí... bueno, no soy una blogger constante, pero ahora la ocasión lo amerita.]



Últimamente he tenido la sensación de un vacío que poco a poco se hace más grande como si... perdiera algo.

Mientras escucho Hedwig's theme, las lágrimas recorren mis mejillas, con sentimientos encontrados y una emoción desbordante.

Las frases son claras: "el final del fenómeno mundial", "el evento cinematográfico de una generación"... Cada vez que las percibo se me hace tan lejano el 15 de julio, pero el tiempo se pasa volando.

En estos meses que quedan para el estreno de la última película de Harry Potter, Deathly Hallows 2, quiero escribir acerca de lo importante que ha sido en mi vida, cómo la cambió y el por qué se volvió una parte tan innerente de mi. Tal vez suene aburrido, pero no encuentro otra forma de desahogo en estos momentos.

Les dejo el video que me ha hecho llorar el día de hoy :'D



Y el trailer de la última aventura del joven mago, Deathly Hallows.