domingo, 12 de septiembre de 2010

Teletirania

[Un pequeño ensayo para mi clase de Teorias de la comunicación, basado en un documental muy bueno llamado Teletirania, en el que se critica la televisión mexicana]

La televisión mexicana desde sus inicios no solo ha sido un medio de comunicación masivo, sino también un medio para ganar dinero y fama a costa de los intereses de un pueblo mal informado. Los programas que ofrecen las televisoras mexicanas son de mala calidad, presentando situaciones irreales, premiando la ignorancia y creando una pérdida de valores y de razonamiento; para la gente, la televisión es quien dicta la verdad.

Desde pequeños, para los niños es la principal impartidora de educación; pasan más horas viendo televisión que en las escuelas y prefieren ver caricaturas e incluso programas con contenido no apto para ellos que programas educativos, los cuales son realmente escasos en la televisión abierta.

Al ser un duopolio, un usuario de televisión abierta no tiene opciones: si quieres una programación variada debes de pagar. ¿Por qué en nuestro país se realizan programas que han funcionado en otros países solamente con el raiting y no se busca tener productos originales, o en su defecto, tomar el modelo televisivo de una televisión educativa, informativa y de calidad? La respuesta parece ser bastante sencilla: detrás de la televisión existe una guerra de intereses y distribución de dinero; por lo tanto no es conveniente que la gente piense.

El ser humano tardó millones de años en evolucionar en un ser que utiliza el raciocinio para que una pantalla se lo quite y lo utilice como una marioneta viviente, decidiendo por él que debe o no debe hacer y saber. Los noticieros son un claro ejemplo de ello: seleccionan las noticias que presentan al público, reduciendo la visión del país; los noticieros televisivos son la fuente de información más utilizada, ya que una mínima parte de la población compra el periódico. Noticias amarillistas, en las que le dan la gloria absoluta o satanizan a alguien dependiendo de los intereses de por medio; una estrategia muy bien utilizada durante las campañas electorales, si no ¿porqué los políticos gastarán millones de pesos por 20 segundos de tiempo televisivo? ¿Cuántas veces no hemos visto esos comerciales de campaña en los que el candidato hace promesas que en realidad todos sabemos jamás cumplirá, utilizando a la gente de escasos recursos para hacerse publicidad? Pero es lo que la gente quiere ver; quieren pensar que ese político en especial hará el cambio, y verlo rodeado de niños y caminando entre los campos los mueve a votar por él. Pero estar en televisión es un arma de dos filos en la política, pues si por algún motivo los medios están en tu contra, ten pon seguro que el resto del país lo estará. Algunas pruebas del poder político que tiene la televisión son las alianzas con Carlos Salinas de Gortari, quien en su mandato concedió más concesiones al duopolio a cambio de buena publicidad y la reforma a la Ley federal de Radio y Televisión durante el gobierno de Vicente Fox, donde se reducían los impuestos a las telecomunicaciones.

Si la televisión es partidaria de la libertad de expresión, ¿porqué quitar ese derecho a los manifestantes? Los casos de las huelgas y movilizaciones sociales en nuestro país han sido de los más manipulados. En 1994 pusieron en la mira al EZLN diciendo que eran una amenaza para la seguridad nacional; la huelga en la UNAM, donde los estudiantes fueron vistos como simples alborotadores y la violencia que sufrieron por parte de la policía no era informada, al igual que en el movimiento estudiantil de 1968. ¿Por qué no ver las dos caras de la moneda? ¿Acaso no es esa la labor de los medios de comunicación, transmitir información de forma objetiva?

Pero la televisión no solo juzga la visión política del país, sino que también nos lleva al malestar social a través del racismo; todo está lleno de clichés: los bonitos son los buenos y los feos son los malos; la mujer es la esclava del hogar y el hombre el amo; los niños no son felices si no tienen el juguete más nuevo; nadie de los que trabaja en la industria televisiva, ya sean actores o empresarios, tiene rasgos indígenas; ellos solo son mostrados como la mano de obra. ¿Qué clase de valores se están enseñando? Nuestros niños crecen con toda esa mentalidad, no es de extrañarse que la sociedad cada vez vaya de mal en peor.

Al parecer, los empresarios han sido los que han causado más daño al país, al buscar el poder a costa de los valores, el gobierno y la educación de toda la sociedad mexicana. La televisión se ha convertido en un negocio en el que todos ganan, menos el pueblo. Lo más sano en este momento sería apagar la televisión, hasta encontrar soluciones contra este problema, que la sociedad despierte del ensimismamiento que le ha causado y la libertad de expresión y el derecho a la información no sean pisoteados por quien se supone debería ser su mayor defensora.

3 comentarios:

  1. Vientos! Me agrada tu dureza, y la forma en la que planteas el problema.

    Lo más triste de la situación es que creo que ni siquiera hemos llegado a la peor parte del problema. Hoy precisamente quedé indignado viendo la nueva campaña de publicidad de Cablevision, prácticamente te dice que si tus hijos comienzan a hacer preguntas incómodas, contrates sus servicios y te ahorres el bochorno de résponderle! >_<

    Como sabiamente dice El Fisgón, "Es hora de apagar la televisión y encender el cerebro"

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  2. Exacto Ed! D:
    de verdad dicen eso?
    hace tanto que no veo televisión por más de una o dos horas seguidas =/
    [algo malo para una comunicóloga, lo sé] es tanta la basura que es mejor ver una pelicua, leer un libro, salir con los amigos, leer el periódico, etc etc.

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  3. De hecho, el anuncio lo vi en la publicidad de YouTube... hace meses que no veo tv porque ni siquira tengo desde que me mude al DF! (Eso es bueno o malo ¿?) y sip.... descaradamente dice eso!

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